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NOTICIAS DEL SECTOR

Piden rebajar la exigencia en la formación del personal dedicado a la Dependencia.

Las residencias piden acortar los cursos que servirán para obtener un título oficial a quienes acrediten su experiencia. Uno de los principales problemas para desarrollar la Ley de Dependencia es que falta personal cualificado. Para paliar este problema, el Gobierno aprobó el pasado julio un Real Decreto que establece que las personas que llevan años atendiendo a dependientes sin un título oficial pueden obtener un certificado que deje constancia de sus aptitudes. A partir de ahí, podrán acceder a cursos para obtener un título reglado.

El acuerdo alcanzado por Gobierno y comunidades autónomas hace un año exige que el 35% del personal de las residencias tenga la titulación adecuada en 2011. Sin embargo, los propietarios de los centros denuncian que necesitarían más tiempo para lograr ese objetivo. La Federación de Empresarios de la Dependencia (FED) calcula que para llegar a esta cuota aún se debe formar a 42.000 trabajadores.

Para obtener la titulación de gerocultor es necesario seguir un curso de 450 horas; para conseguir el de ayuda a domicilio, otro de 600 horas. Ahora, el presidente de la FED, Alberto Echevarría, propone que se rebaje el número de horas necesarias para estos cursos hasta 300. "Si no, no llegamos, ni por tiempo ni por dinero", se queja. Su petición no es compartida por el secretario general de Política Social, Francisco Moza, quien defiende que "se debe hacer el esfuerzo necesario para cumplir las ratios obligatorias". "El sistema de Dependencia es y debe ser de calidad", insiste.

En la misma línea, la secretaria de Política Social de CCOO, Rosana Costa, asegura que la acumulación de trabajo "no es excusa para ceder al interés de la patronal, que desea rebajar la exigencia en la formación" y rechaza la reducción de horas por curso.

A pesar de que el Ministerio de Educación admite que el proceso avanza al ralentí, se muestra optimista. "Estamos en la fase de diseño y elaboración de los materiales que se utilizarán para los procesos de formación de evaluadores y asesores", explica el director general de Formación Profesional (FP), Miguel Soler. El procedimiento aún no se ha abierto, pero "las peticiones de información son constantes", añade.

Definir qué asuntos quedan pendientes de resolver para que el sistema empiece a funcionar llevará su tiempo, coinciden empresarios y sindicatos. Para empezar, las consejerías de Trabajo e Inmigración aún deben adaptar el Real Decreto a sus normas autonómicas. "El sistema está en una fase de desarrollo muy inicial, sólo alguna comunidad ha hecho algún avance. Además, no se ha definido cómo se hará la acreditación ni cuánto costarán las tasas de los cursos", señala Fernando Puig, secretario de Formación para el Empleo de CCOO. Puig reconoce que hay que acelerar la formación, para que las empresas cumplan las ratio de personal titulado. "Hasta 2010 no veo posible que el proceso funcione, y lo hará con un número limitado de personas", agrega.

La secretaria de Igualdad de UGT, Almudena Fontecha, también considera que la puesta en marcha es "lenta e irregular". Pero confía en que dará tiempo a formar al personal suficiente. "Por eso las ratio ya son bastante relajadas", asegura. Hasta 2015 no se exigirá que el 100% de los trabajadores tenga título. Unos y otros coinciden en que, como ha sucedido con la misma Ley de Dependencia, las expectativas de obtener títulos acreditando experiencia superan a la realidad.

Por otra parte, el presidente de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, José Manuel Ramírez, destaca que no se están creando las plazas de centros y servicios previstas porque el 51% de las ayudas se está dando para cuidados en el entorno familiar.

www.gerokon.com, 12 de noviembre de 2009.